Todos sabemos que el golf es un deporte que se puede practicar a cualquier edad por su escasa tasa de lesiones y es muy saludable dadas sus características de juego; require de un ejercicio aeróbico constante, concentración, precisión y sobre todo control sobre nuestro cuerpo.

Pero jugar al golf no es simplemente llegar y “ponerse a ello”. Jugar al golf requiere de una cierta preparación física previa, enfocada principalmente a mejorar nuestra destreza y a prevenir ciertas lesiones indeseadas.
Todos los amantes de este deporte saben que el Swing del golf es un movimiento que implica realizar una rotación del torso que, de no ser realizado correctamente, puede generar dolor en la zona lumbar, especialmente si los músculos que rodean a la columna no están fuertes. Por este motivo lo mejor que se puede hacer es entrenar el cuerpo con el objetivo de mejorar nuestro movimiento y evitar lesiones derivadas de ciertos movimientos rápidos y violentos de flexión, compresión y rotación.

Entrenamiento para jugar al golf

Para sacar el mejor partido a nuestro juego, lo mejor es preparar nuestro cuerpo a tres niveles, entrenando la fuerza muscular, el equilibrio y la coordinación.

Fuerza muscular

Un buen entrenamiento de fuerza nos proporciona un impacto más potente con el que podremos enviar la bola más lejos. Además, fortaleciendo los músculos estabilizadores de la espalda protegemos la columna vertebral, mejorando así el rendimiento en el golf. Los lumbares y abdominales adquieren aquí un papel protagonista.

Otras zonas que debemos fortalecer son los hombros, los codos y las rodillas, ya que nos ayudará tanto a prevenir lesiones como a mejorar el rendimiento deportivo.

Equilibrio y coordinación

Estas dos características son clave para poder realizar un juego con mayor precisión y destreza. No basta solo con fortalecer los músculos, también debemos saber cómo controlarlos para mejorar nuestros movimientos y por consiguiente, tener un mayor porcentaje de acierto para dejar los golpes más cerca de nuestro objetivo.

correr

Si a estos factores les unimos una rutina de ejercicios aeróbicos como nadar, caminar, o montar en bicicleta, entonces lograremos el entrenamiento perfecto, ya que nos dará la resistencia suficiente para recorrer los 18 hoyos sin agotarnos.

 

Via vidaysalud.com y golfparatodos.es